Política de privacidad
Esta página cuenta, en castellano llano, qué pasa con tus datos cuando nos escribís desde el sitio. Está escrita contra lo que el sitio hace de verdad, campo por campo, y no contra una plantilla.
Última revisión
Qué pasa cuando nos escribís por el formulario
El sitio es una casa de páginas quietas: no tiene cuentas, no tiene carrito y no tiene panel de administración. El único momento en que recoge algo sos vos enviando el formulario de consulta.
Cuando pulsás enviar ocurren tres cosas, y ninguna más. Primero se comprueba que del otro lado hay una persona y no un programa automático. Después, lo que escribiste se convierte en un correo y se entrega en el buzón de la residencia. Por último, alguien del equipo te contesta por la vía que pediste.
No hay base de datos. No guardamos una copia de tu consulta en el sitio, porque el sitio no tiene dónde guardarla. Lo que queda es el correo que recibió la residencia, igual que si nos hubieras escrito vos directamente.
Qué datos recogemos
Tres clases de datos, y conviene distinguirlas porque no se parecen en nada.
Lo que escribís vos. Los campos del formulario: tu nombre, el teléfono o el correo por donde querés que te contestemos, el tipo de consulta, lo que nos cuentes y la marca con la que aceptás esta política. El detalle campo a campo, con para qué sirve cada uno, está en el anexo del final de esta página, y sale del mismo contrato que valida el formulario.
Lo que el formulario añade para defenderse. Un campo señuelo que las personas no ven, el tiempo que el formulario estuvo abierto y el comprobante de la comprobación de seguridad. Son tres señales técnicas contra los envíos automáticos, y también están en el anexo.
Lo que trae la conexión. Tu dirección de internet y la referencia que la red le pone a cada petición. La dirección se convierte en un código antes de usarse y solo sirve para contar cuántos envíos llegan de la misma conexión en un rato.
Lo que se mide de tu navegación, y solo si lo aceptás. El sitio cuenta sus visitas con Google Analytics, y no empieza a contarlas hasta que pulsás aceptar en el aviso que aparece arriba la primera vez. Lo que se mide son páginas y visitas, no personas: no lleva tu nombre, no se cruza con tu consulta del formulario y no sirve para armar un perfil tuyo. Si no aceptás, no se le pide nada a Google y no se instala ninguna cookie. Está contado entero, cookie por cookie, en la política de cookies, y ahí mismo podés cambiar de idea cuando quieras.
Y nada más. Este sitio no tiene publicidad, no arma perfiles y no comparte tus datos con anunciantes. Lo que no se recoge no hace falta protegerlo.
Lo que el sitio deja en tu navegador. Dos marcas, y ninguna te identifica.
La primera es la del botón de WhatsApp de la esquina: si lo cerrás, el sitio anota esa preferencia en el almacenamiento de sesión de tu navegador para no volver a ponértelo delante en cada página. Dice únicamente que cerraste ese botón. Como no te identifica y no viaja en ninguna petición, no llega hasta nosotros, y se borra sola en cuanto cerrás la pestaña: dura lo que dura la visita.
La segunda es tu decisión sobre la medición, que se guarda en el almacenamiento local para no volver a preguntarte en cada página. Dice qué elegiste y qué día, y tampoco te identifica. Las dos están contadas con más detalle en la política de cookies, y ahí mismo está el botón para cambiar de idea.
Si la consulta habla de salud, leé esto
El formulario pregunta por el tipo de consulta y deja un espacio para una línea sobre qué necesitás. Aun así, es posible que ahí aparezca información sobre la salud de la persona que vendría a vivir a la casa, y muchas veces esa persona no sos vos.
La ley uruguaya de protección de datos personales trata la información de salud como un dato sensible, con protección reforzada. Por eso te pedimos dos cosas concretas. No hace falta que escribas diagnósticos, medicación ni informes médicos en el formulario: alcanza con una línea para que te llame la persona adecuada, y el resto se habla por teléfono o en una visita. Y si lo que nos contás es de otra persona, contanos solo lo que esa persona aceptaría que contaras.
Lo que sí hacemos por nuestra parte: el tipo de consulta no se escribe en ningún registro técnico del sitio, a propósito, para que no quede una traza de una categoría de salud atada a una conexión.
Con qué base legal los usamos
Con tu consentimiento, que das marcando la casilla antes de enviar. No es una casilla decorativa: si no está marcada, el formulario no se envía y el servidor tampoco acepta la consulta.
Y con una finalidad única: responder tu consulta. No usamos lo que nos escribís para publicidad, no te sumamos a ninguna lista de correo y no lo cedemos a terceros para que te ofrezcan nada. Si algún día quisiéramos hacer algo distinto, tendríamos que pedirte permiso otra vez.
Cuánto duran
El contador de envíos por conexión: 30 minutos. Es el que evita que alguien martille el formulario. Guarda el código de tu conexión, no tu dirección, y caduca solo.
Los registros técnicos: no los guardamos nosotros. El endpoint anota hechos mecánicos (qué pasó, cuánto tardó, con qué código terminó) y por diseño no anota ni tu nombre, ni tu teléfono, ni tu correo, ni tu mensaje, ni tu dirección de internet en claro. Quedan en la consola del proveedor que sirve el sitio, el tiempo que ese proveedor los conserve.
El correo con tu consulta: doce meses desde el último contacto. Es la decisión de la residencia: pasado ese plazo, el correo se borra de su buzón. Y antes de que se cumpla podés pedir que borren el tuyo cuando quieras, y se borra.
Quién más interviene
Para que el sitio funcione intervienen unos pocos servicios de fuera, cada uno con una tarea concreta. Están enumerados con nombre, tarea y ubicación en la ficha del final de esta página, y esa lista se compara automáticamente con los servicios que el código usa de verdad: si un día se añadiera uno y no se declarara aquí, no se podría publicar el sitio.
El buzón donde llegan esas consultas lo presta Infranetworking.com. No está en la lista de arriba porque esa lista es la de los servicios que el sitio necesita para funcionar, y este entra después: cuando el correo ya salió de acá y llegó a la residencia.
Fuera de esos servicios, tus datos no se venden, no se alquilan y no se ceden. Si alguna autoridad los reclamara con una orden, tendríamos que entregarlos, y eso vale para cualquiera.
Datos que salen de Uruguay
Conviene decirlo claro: el sitio se aloja fuera del país y el correo de tu consulta se entrega a través de un servicio de fuera del país. Eso significa que tus datos se tratan en servidores que no están en Uruguay, en empresas de Estados Unidos.
Es la única forma realista de servir un sitio como este, y no cambia lo que podemos hacer con tus datos: la finalidad sigue siendo responderte. El respaldo formal de esa salida son cláusulas contractuales tipo firmadas con ambos proveedores.
Qué podés pedirnos, y cómo
Por la ley uruguaya de protección de datos personales podés pedirnos:
- Acceso: que te digamos qué datos tuyos tenemos.
- Rectificación: que corrijamos lo que esté mal.
- Actualización: que pongamos al día lo que cambió.
- Inclusión: que agreguemos lo que falte.
- Supresión: que borremos tus datos.
Se pide por cualquiera de los canales de la residencia, los mismos que están al final de esta página. Con decirnos quién sos y qué querés alcanza; no hace falta ningún formulario especial. Te contestamos en el plazo que fija la ley.
Quien atiende esos pedidos es la dirección técnica de la residencia.
Si creés que no te atendimos bien, podés reclamar ante la Unidad Reguladora y de Control de Datos Personales, el organismo uruguayo que controla esta materia. Y ante la justicia existe la acción de habeas data, que sirve para exigir el acceso o la corrección de tus datos.
Cómo cuidamos lo que nos mandás
El sitio viaja cifrado de punta a punta. Las claves de los servicios viven en la configuración del servidor y nunca se envían al navegador. Los registros técnicos se escriben con una lista cerrada de campos permitidos, así que un dato personal no puede colarse en un registro por descuido, y además pasan por un filtro que tapa correos y teléfonos.
El envío pasa por tres filtros antibot, y uno de ellos puede equivocarse: si tu consulta se rechaza y estabas rellenando el formulario a mano, no insistas contra la pantalla. Llamanos o escribinos por WhatsApp, que son canales que no dependen de ninguna comprobación.
El formulario necesita JavaScript, porque la comprobación de seguridad lo necesita. Si lo tenés desactivado, la página te ofrece el teléfono y el WhatsApp en lugar de un formulario que no podría enviarse.
Cuándo cambia esta página
Cuando cambie lo que el sitio hace. La regla que seguimos es esta: primero se actualiza este texto y después se enciende la novedad, no al revés. Así se hizo con la medición de audiencia, que es lo último que se sumó: primero se reescribió la política de cookies y esta página, y después se encendió. Si algún día se sumara otra herramienta, o esta pasara a usarse para otra cosa, se te volvería a preguntar en vez de dar por bueno el permiso que diste para esto.
Arriba está la fecha de la última revisión. Si vuelve a cambiar, cambia esa fecha.
Anexo: campo por campo
Esta lista no está escrita a mano: sale del mismo contrato que valida el formulario en tu navegador y en el servidor. Si un día el formulario cambia, cambia aquí.
Lo que escribís vos
- Nombre y apellido siempre
- Para saber cómo dirigirnos a vos cuando te contestemos.
- Teléfono solo si hace falta
- Para llamarte o escribirte por WhatsApp, si es la vía que elegiste.
- Correo electrónico solo si hace falta
- Para responderte por correo, si es la vía que elegiste. Queda además como dirección de respuesta del aviso que recibe la residencia, así contestar es pulsar "responder".
- Sobre qué querés consultar siempre
- Para que la consulta llegue a la persona del equipo que puede contestarla.
- Qué necesitás resolver solo si hace falta
- Para saber de qué se trata antes de llamarte y que te atienda la persona adecuada. El detalle se habla por teléfono, no hace falta escribirlo acá.
- Cómo preferís que te respondamos siempre
- Para responderte por donde pediste y no por donde nos resulte cómodo.
- Acepto la política de privacidad y que me contacten por esta consulta siempre
- Para saber que aceptaste esta política antes de enviar. Sin esa marca el formulario no se envía.
Lo que el formulario añade para defenderse
- Un campo señuelo que las personas no ven y que el teclado no alcanza.
- Si llega relleno, el envío lo hizo un programa automático y se rechaza.
- Los milisegundos que el formulario estuvo abierto, medidos por tu navegador.
- Un formulario completado al instante no lo rellenó una persona. No es la hora de tu reloj y no dice a qué hora escribiste.
- El comprobante que emite la comprobación de seguridad de Cloudflare.
- Se verifica en el servidor antes de aceptar la consulta. Sin comprobante, el envío no se acepta.
Lo que trae la conexión
- Tu dirección de internet (IP), tal como la ve la red que sirve el sitio.
- Se convierte en un código antes de usarla y solo sirve para contar cuántos envíos llegan de la misma conexión en un rato. En los registros técnicos nunca se escribe la dirección.
- La misma dirección de internet, cuando llega por otro camino.
- Se usa igual que la anterior y con el mismo tratamiento.
- La referencia que la red le pone a cada petición. No te identifica.
- Permite cruzar el aviso que recibe la residencia con el registro técnico, y evita que un reenvío produzca dos correos iguales.
El contador de envíos por conexión caduca a los 30 minutos. Los registros técnicos del formulario no llevan tu nombre, ni tu teléfono, ni tu correo, ni tu mensaje, ni tu dirección de internet en claro.
Quién interviene, y para qué
- Cloudflare Pages Empresa de Estados Unidos, con servidores repartidos por el mundo
- Aloja el sitio y lo sirve. Toda visita pasa por sus servidores, también si no completás el formulario.
- Cloudflare Turnstile Empresa de Estados Unidos
- Hace la comprobación de seguridad que distingue a una persona de un programa automático. Se carga en cuanto tocás el formulario.
- Resend Empresa de Estados Unidos
- Entrega en forma de correo la consulta que enviás, para que llegue al buzón de la residencia.
- Google Maps Empresa de Estados Unidos
- Dibuja el mapa de la ubicación, y solo cuando lo pedís pulsando. Al pintarse la página no se le pide nada.
- WhatsApp, de Meta Empresa de Estados Unidos
- Lleva la conversación cuando usás el botón de WhatsApp o pedís que te escribamos por ahí.
- Redes sociales de la casa Empresas de Estados Unidos
- Alojan los perfiles públicos de la residencia. Solo intervienen si pulsás uno de los enlaces del pie y salís de este sitio.
- Google Analytics Empresa de Estados Unidos
- Cuenta las visitas y qué páginas se leen, y solo si aceptás el aviso de medición. Si no aceptás, no se le pide nada y no recibe nada.
Esta lista se compara sola con los servicios que el sitio usa de verdad: si se añadiera uno y no quedara declarado acá, el sitio no se podría publicar.
Datos de la residencia
Los datos que aparecen como pendientes de confirmar no son un olvido: se publican cuando están verificados y no antes.
- Nombre
- Portal del Sol
- Razón social
- Santosha S.A.S.
- RUT
- 120391820010
- Dirección
- Avda. Chiossi y Arizona, Chalet "La Almanzora". Pda. 16, Playa Mansa
- Localidad
- Punta del Este, Maldonado
- Código postal
- 20100
- País
- Uruguay
Por dónde escribirnos
- Consultas
- +598 4248-2706
- +598 95 000-095
Cualquiera de estos canales sirve para pedirnos acceso a tus datos, que los corrijamos o que los borremos. No hace falta ningún formulario especial.